Seguramente no recordamos la primera vez que nos sentamos en una silla en nuestra vida, pero este hecho tan habitual ahora no siempre ha sido tan común y cotidiano.

En sus orígenes la silla era un símbolo de autoridad y poder que marcaba diferencias entre distintas clases sociales. No fue hasta el siglo XVI cuando su uso se popularizó y pasó a ser un mueble de uso común.

Ahora, las sillas están presentes en nuestra rutina diaria de manera permanente. En realidad, vivimos sentados, nuestro día a día es totalmente sedentario, estamos sentados en el coche, en el trabajo, en el cine, en casa. Por este uso diario e intenso, es muy importante la elección de una silla adecuada, porque un asiento de calidad repercute de manera directa sobre nuestra salud. ¿Motivos?

Hacemos un uso diario de nuestras sillas/asientos: al desayunar, en el trabajo, en el coche.

Estamos muchas horas sentados: hemos pasado de ser cazadores a llevar una vida sedentaria.

Nuestros ratos de ocio también los disfrutamos, en muchas ocasiones, sentados, compartiendo tiempo en familia en nuestras casas, en restaurantes, de viaje, en el cine.

Pero, ¿cuáles son los factores que afectan directamente al precio y a la calidad del producto que compramos? Fundamentalmente son 3:

El origen del producto: los asientos que proceden de zonas asiáticas son muy económicas y con una baja calidad del producto.

Las horas de mano de obra, este es un factor relevante y diferenciador, que se observa en las terminaciones de la silla, en los acabados y en la calidad de los barnizados.

La exclusividad y surtido que ofrecen los fabricantes, cuanto más artesanal es un trabajo, en el mercado hay menos unidades disponibles y el precio aumenta. Cuando más estándar es un producto y más industrial, menos exclusividad y mano de obra implica, lo que se traduce de manera directa en el precio.

Dentro de los asociados de ACOMZA se encuentra LA SILLA, una tienda especializados en sillas de calidad, que llevan 33 años situados en pleno centro de Zaragoza. Como dicen sus responsables, ’las sillas son como los zapatos hay que probarlos’. Para estar cómodos y prevenir problemas de espalda, desde LA SILLA recomiendan el uso de sillas ergonómicas, perfectas para evitar lumbalgias causadas por malas postural durante largos periodos de tiempo.

En el siguiente vídeo, Daniel nos enseña diferentes acabados para dos sillas de su tienda.

 

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